Patrimonio
Kawsay Ñan – Camino de vida
Para la Comunidad Indígena Territorial Quechua de Quipisca, el patrimonio no es solo una herencia, es un legado, es forma de vida. Kawsay Ñan – “camino de vida”- expresa una manera integral de habitar el mundo en conexión con la naturaleza, su espiritualidad, y la sabiduría ancestral.
Esta expresión se manifiesta a través de nuestra cosmovisión, costumbres y tradiciones que revitalizamos día a día a través de iniciativas que nos vincula profundamente con nuestra Pachamama Madre Tierra.
Diálogo con nuestros ancestros
El territorio de Quipisca es un testimonio vivo de nuestros orígenes. A través de distintas iniciativas cuya base se sustenta en estudios, registros, catastros y distintas publicaciones que como Comunidad hemos desarrollado, en torno a no solo reconstruir nuestra historia, sino también a desarrollar acciones de puesta en valor de ese Patrimonio, que nos ha sido legado de nuestros antepasados y que hoy tenemos el deber de conservar para las nuevas generaciones. Hemos sido gestores e impulsores de iniciativas del ámbito de la investigación académica, la que a través del acompañamiento de profesionales e instituciones hemos podido rescatar ese conocimiento ancestral, de la historia y vida de una comunidad andina como nuestro valle de Quipisca.
Estos procesos son un dialogo permanente con nuestros ancestros que guían nuestras decisiones y fortalecen nuestro legado.
El idioma que nos nombra
La lengua quechua es el alma de nuestra identidad. A través de proyectos impulsados por la comunidad, hemos impulsado iniciativas de revitalización y enseñanza mediante talleres presenciales que reúnen a comuneros de todas las edades.
Hablar quechua no es solo comunicar, es mantener viva una forma de ver y entender el mundo que queremos transmitir a las nuevas generaciones.
Memoria en piedra: geoglifos y petroglifos
Quipisca resguarda una impresionante riqueza de arte rupestre, con geoglifos y petroglifos que relatan historias milenarias. Sitios patrimoniales como La Capilla o Quipisca Antiguo, La Palma, Angostura, Taipimarka, o Taunquinsa, construidos sobre las cuestas del valle, son testigos de una ocupación ancestral que aún perdura en nuestra memoria.
Estas huellas en piedra reflejan la sabiduría de nuestros antepasados y el vínculo profundo con el territorio.
Cantos, danzas y saberes
Nuestra cultura está viva en los relatos de los abuelos, los cantos, las danzas y los saberes que constituyen ese legado que compartimos en comunidad. A través de talleres y otros espacios, cultivamos nuestra identidad cultural y preservamos nuestras expresiones más auténticas.
También celebramos rituales y ceremonias que fortalecen nuestra espiritualidad y nos conectan con el ciclo de la naturaleza, los astros y nuestros mayores. Cada manifestación cultural es una semilla que seguimos cultivando con respeto y con orgullo.
